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Presentadas en rueda de prensa el 29/07/2009
Más de 80.000 aragoneses y aragonesas se encuentran actualmente en desempleo. Hace un año, el número de desempleados era menos de la mitad.
Desde nuestra Fundación de Iniciativas Económicas, Sociales y PolÃticas de Aragón queremos transmitir a la sociedad un mensaje de esperanza y de optimismo ante esta situación.
Pero para salir de la crisis antes que en otras Comunidades es necesario adoptar una serie de medidas valientes y decididas que dinamicen nuestra economÃa.
Por ello, a continuación proponemos las 10 medidas que consideramos que son más urgentes para salir antes de la crisis, y que deben adoptar las Administraciones y Gobiernos con competencia en Aragón:
(1) Transmitir a la población un mensaje de optimismo y esperanza.-
(2) Un Plan coordinado de todas las Administraciones contra la crisis.-
(3) Plan de reactivación del crédito para las empresas y las familias.-
(4) Plan de apoyo a los autónomos, PYMES y comerciantes.-
(5) Reducción de los trámites burocráticos y reforma urgente de la Administración.
(6) Plan urgente de austeridad y reorganización presupuestaria.-
(7) Plan especial dirigido al sector de la construcción e inmobiliario.-
(8) Impulso a las energÃas renovables, la eficiencia energética y los sectores económicos innovadores.-
(9) Combate sin tregua contra toda forma de corrupción y de actuación deshonesta en el ámbito público y privado.-
(10) Plan masivo de inversión en obras públicas y proyectos medioambientales.
En definitiva, los 10 puntos de este decálogo de medidas anticrisis será desarrollado por nuestra Fundación en los próximos meses a través de la organización de conferencias y jornadas y la elaboración de Informes y Dictámenes, que serán presentados oportunamente ante los medios de comunicación.
Seguimiento en los Medios
Jul
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Fran J. Pérez, Vicepresidente de la Fundación
Los resultados cosechados por los principales partidos socialistas y socialdemócratas europeos en las recientes elecciones al Parlamento Europeo, superados en votos por las formaciones de la derecha en la mayorÃa de los Estados Miembros, con un notable avance de la ultraderecha, deben hacer reflexionar al conjunto de la izquierda europea.
Parece incuestionable que la caÃda del Muro de BerlÃn en 1989 provocó un relativo desconcierto en su seno. Dicho acontecimiento parecÃa traer aparejado el triunfo absoluto del ideario capitalista, el establecimiento de un pensamiento único: el neoliberalismo. Sus principales actores parecÃan carecer de una oposición ideológica fuerte, por lo que consideraban que tenÃan vÃa libre para desarrollar su versión más dura. Asà poco a poco, el mapa de Europa fue tiñéndose de azul, inspirado en gobiernos conservadores como el de M. Thatcher. Además, el abrazo al capitalismo de los antiguos paÃses comunistas, que veÃan en él su nueva religión vino a favorecer este fenómeno.
Mientras tanto, los partidos de la izquierda, especialmente los socialistas y socialdemócratas, comenzaron a sentirse descolocados en este nuevo panorama polÃtico, con un notable complejo a la hora de plantear sus polÃticas progresistas, con miedo a que su discurso fuera tildado de neocomunista o de anticuado.
Por eso, estos partidos fueron poco a poco despojándose de su mensaje ideológico tradicional, interiorizando el mensaje del fin de las ideologÃas, intentando no salirse de lo polÃticamente correcto, en una palabra, en caer en la trampa perfectamente urdida desde la derecha.
Todo este proceso ha venido provocando un paulatino distanciamiento de los partidos socialdemócratas europeos de su electorado, un abandono de su base social, lo cual ha sido fuertemente castigado electoralmente. Los votantes de izquierdas no toleran que sus partidos imiten las polÃticas liberales de la derecha, que no planteen por ejemplo candidatos alternativos a la Presidencia de la Comisión Europea, y los castigan con una importante abstención. Se estima que más de un treinta por ciento del electorado de izquierdas se abstuvo en las últimas elecciones europeas, mientras que los votantes de la derecha mantuvieron una participación electoral más cercana a los niveles de voto habituales.
Urge pues, que la socialdemocracia europea realice una profunda reflexión, asà como una revisión de sus propuestas programáticas, a fin de volver a ilusionar a su electorado, recuperando los valores que les han caracterizado, que sintonicen con su base social: los trabajadores/as, principales damnificados por la crisis económica internacional, que sin ser los culpables son en muchos casos olvidados. Deben igualmente recomponer sus relaciones con los sindicatos y con el resto de entidades sociales, Han de formular polÃticas progresistas valientes, que refuercen la economÃa productiva frente a la especulativa, favoreciendo la innovación, que promuevan la inversión en tecnologÃas respetuosas con el medio ambiente, que supongan un incremento en la protección social, evitando prácticas abusivas contra los trabajadores/as; todo ello aprovechando los vientos de cambio que provienen del otro lado del Atlántico.